jueves, 6 de noviembre de 2008

¿Postre?

- No soy pequeña.- me quejé, ahora si que parecía realmente una enana. Edward se echó a reír.- Esta bien no eres pequeña, lo que tu digas. – Mi móvil sonó, me levanté y descolgué.-¿Si?- dije mientras volvía a sentarme junto a Edward.- Bella .....¿Que no pensabas llamarme para decirmelo?- Era la voz de Rosalie.- Emm...Rose, supuse que Alice os lo diría, lo siento de veras, no te preocupes no estaremos aquí mucho tiempo, volveremos pronto.- Edward soltó una carcajada.- Eso si te libero.
- ¡Edward!- gritó Rosalie.- Ya la estas trayendo de vuelta.
- Rose escúchame, ¿Que han dicho mis padres? ¿Se han enfadado mucho?
- Que va, es mas se lo han tomado muy bien, creen que estáis juntos, que tremenda tontería, tu con ese descerebrado de Edward.- rió.- Si que tontería.....- dije mientras miraba a Edward.- Isabella Swan dime que eso no es cierto, por dios.
- Claro que no Rosalie confía en mí, y dile a mis padres que se quiten esas ideas de la cabeza.
- A tus padres, a Esme, a Alice, a todos.- dijo enfadada.- Ya te contaré todo mas tarde, cuando esté mas tranquila de acuerdo.
- Si por supuesto, por que con Edward delante no creo que tu seas capaz de decir lo que realmente piensas de él. – se echó a reír.- Rosalie después te llamo, dile a mis padres que los llamaré mas tarde, si los ves, por favor. –Colgué- Vale ahora que le digo yo a Rosalie.- dije mirando a Edward, que sonreía.- Solo está celosa, solo es eso.
-¿Celosa?- dije mientras lo miraba.- Si, Carlisle la convirtió para que ella fuera mi compañera, mi pareja, pero yo jamás la vi así, solo era una hermana, y ella siempre me ha guardado un poco de resentimiento por eso la verdad, y bueno mas tarde encontró a Emmett, pero aun me odia por haberla rechazado.- rió.- Pero si Rosalie es guapísima, como pudiste no fijarte en ella.
- Yo no la veo así, además me gustan las morenas.- dijo mientras me guiñaba un ojo.- Vaya yo que pensaba teñirme.- dijo fingiendo estar triste.- Bueno tu me gustarías de todas maneras , pero no intentes parece un Barbie por dios.- me reí.- No tranquilo, nada de Barbie.
-¿Que han dicho tus padres?- dijo mientras dejaba de tocar.- Pues nada, no se han enfadado es mas creo que no les molesta nada esta idea, creen que estamos juntos.- Él me miro arqueando una ceja.- Alice les habrá contado lo que vio.- dijo mientras se encogía de hombros.- No, mucho de antes de que pasara nada y de que Alice pudiera verlo, se hacen sus propias películas solos.
- Bueno eso que te ahorras en decírselo, por que ahora no pienso dejarte escapar, no ahora que te encontré.- dijo mientras me daba un beso en la frente.- Ooh me alegra saber eso.
- ¿Vas a intentar atacarme, otra vez?- dijo mientras me miraba a los ojos.- No , ¿Por que?
- Por que tienes sed.- Yo asentí.- ¿Quieres venir? – me levanté.- Por supuesto. – Salimos de la casa , cerré con llave y la guardé en el bolsillo de mi pantalón. Edward me agarró la mano y empezamos a correr , así era mas fácil, yo solo tenia que preocuparme de pisar el suelo ya se encargaba él de la fuerza y de la velocidad.
Llegamos hasta lo mas profundo de un bosque, allí podías encontrar desde inofensivas liebres hasta osos pardos. Edward aspiró profundamente.- ¿Osos?- dijo bastante sorprendido.- Si - le sonreí.- Que pena que Emmett no esté aquí, son sus preferidos, y ¿Tu? Tienes algún animal predilecto. – Lo miré mordiéndome el labio inferior.- ¿Has probado alguna vez la sangre de un cisne?- Edward me miró con los ojos muy abiertos.- No esta nada mal, no me mire así es que aquí cerca hay un gran lago y una vez vi uno con una ala rota medio moribundo y le ayude, nunca pensé que su sangre diera tanta fuerza; ¿Y el tuyo?
- Vaya nunca me lo hubiera imaginado, tampoco. El mío es el puma, aunque muy pocas veces consigo cazar uno , eso supone irnos muy lejos de Forks y tiene que ser en una época del año precisa cuando hay los suficientes como para no crear una catástrofe.- me explicó mientras agarraba mi mano.

Estuvimos andando por todos los rincones de ese bosque, hasta que algo nos llamó la atención, eran dos montañistas muertos , tenia varias marcas, pero había sido algo limpió y rápido, todo un profesional, me dijo Edward.- ¿Solía haber nómadas por aquí , Bella?- me preguntó mientras se agachaba al lado de los cuerpos.- Que yo sepa no, es mas no ni si quiera por aquí hay mas como nosotros.
- Bueno no es un neófito descontrolado, así que tardará en volver a cazar, es listo o lista.- dijo levantándose.- Listo.- dijo una voz desde la sombra de los árboles, Edward se giró y intento ver quien era nuestro visitante.- Buenas tardes.- dijo un joven, rubio, que salía de las sombras.- Hola – dijo Edward mientras lo miraba cauteloso. -¿Eres tu el responsable de esto?

- Si , ¿Un buen trabajo , verdad?- Lo miré mientras daba un paso hacia delante.- Vaya pero que tenemos aquí, ¿Me has traído el postre?- dijo mirando a Edward, que me miró con los ojos muy abiertos, otro que me había confundido con una simple humana.- ¿Está recién hecho? Porque huele de maravilla.- Avanzó otro paso mas, pero Edward ya estaba delante mía.- ¿No la piensas compartir? No hay que ser tan egoísta, hombre.- dijo rompiendo a reír. Antes de que pudiera detenerlo, antes de que pudiera hacer o decir nada, Edward se había abalanzado sobre él. El extraño no se quedo quieto, era mucho mas fuerte que Edward, pero éste era más rápido. Una terrible y peligrosa lucha cuerpo a cuerpo había comenzado y ninguno de los pararía hasta que el cuello de su contrincante estuviera entre sus dientes. El desconocido le dio un golpe certero que dejo a Edward muy debilitado en el suelo, se preparó para saltar sobre él y matarlo para después poder venir a por mí. Pero antes de que pudiera tocar a Edward cayó al suelo gritando, y temblando, no iba a permitir que le hiciera mas daño, lo miraba concentrada en hacerlo sufrir lo mas que pudiera, las peores cosas que se me ocurrían, él seguía gritando, sin dejar de moverse. Si era capaz de concentrarme podía incluso matarlo, jamás lo había echo y mi tía por supuesto no me explico como. Me agaché a su lado mientras le obligaba a mirarme a los ojos.- No soy ningún postre, y menos tuyo.- le dije de una forma bastante despectiva.- Lo siento, pero para por favor, ya vale. – Rompí a reír.- ¿Has tenido alguna compasión con él? Por que habría de tenerla contigo.- Sujeté su cabeza entre mis manos, concentrándome en sus ojos, que ahora eran un pozo oscuro de dolor y angustia. Estaba inconsciente en el suelo, busqué dos piedras e intenté hacer un fuego, jamás había ido a ninguna reunión de los Boys Scouts así que me llevó su tiempo, finalmente salió una chispa que rápidamente fue prendiendo las ramitas más secas.- ¿Bella?-me llamó Edward.- Aguanta un segundo por favor.- Puse la mano en una de las piernas del asqueroso vampiro que gritó de dolor, primer hueso roto, así terminé rápidamente con las dos piernas, agarré su cabeza y con un rápido movimiento le partí el cuello, separándola del resto de cuerpo, y arrojé lo que quedaba de él al fuego. Me acerqué a Edward que cuando me vi , alargó su mano para acariciar mi rostro.-Pensé que los vampiros no íbamos al cielo , pero si estas aquí es que estoy en el Olimpo,¿Pero te encuentras bien?- dijo mientras me sonreía muy levemente.

No hay comentarios: